A few years ago I published an article on a magazine called ‘Medieval.’ Even though it was published in Spanish, I’m going to reproduce it here split in various parts, because I like to think about the issues that emerge from that article.
Here it comes, with a few modifications:
Del esclavo romano a la plantación azucarera: la esclavitud en la Edad Media.
“1392, agosto, 21, 28. Barcelona. Venta del esclavo Puig, neófito, antes sarraceno, negro, de 25 años, por el precio de 36 libras, entre Pere Mallol, mercader, ciudadano de Barcelona, vendedor, y Francesc Muntornés, barquero, ciudadano de Barcelona, comprador, mediante Guillem Calaf, corredor público de la ciudad de Barcelona”.
Este tipo de documentos notariales se encuentraban en casi cualquier ciudad europea o africana durante la Edad Media: es la certificación de la venta de un esclavo. Institución heredada del Imperio Romano, la esclavitud perdurará en estos siglos en el Mundo Medieval, aunque con algunos cambios importantes, como los mercados en donde se conseguían esclavos o las ocupaciones a que se les sometía. Finalmente, en la antesala del Mundo Moderno, los cambios producidos nos llevarán a la imagen de la esclavitud que todos conocemos: la de los esclavos africanos en las grandes plantaciones.
La esclavitud ha sido una institución presente en casi todas las culturas complejas del mundo, en una forma u otra. Desde el nacimiento de las sociedades urbanas, la encontramos casi siempre presente y con diferencias más o menos importantes en Mesopotamia, en Siria, en la India, en la China Imperial, en la Grecia clásica y en la Roma Imperial, en los Estados africanos, en el Islam y en la Europa Medieval, aunque siempre con una característica común: al esclavo o esclava siempre se le considera una posesión, prácticamente “un objeto” con algunos derechos, un ente del cual el amo puede disponer casi sin limitaciones para la actividad que más le plazca.
Los esclavos fueron una de las mercancías con la que más se comerció durante la Edad Media en todo el Mediterráneo, África y Oriente Medio. Las zonas en donde se capturaban para el comercio europeo cambiaron, y pasaron de la periferia de la Europa continental a África. Variaron las formas en que las personas libres podían pasar a ser esclavas y también las actividades en que se empleaban, pasando de ser los campesinos en el Bajo Imperio Romano a ser solamente esclavos de servicio doméstico, y finalmente de nuevo mano de obra para plantaciones en el siglo XV.
Sin embargo, hallamos esa continuidad en el estatus del esclavo, esa condición de “herramienta parlante” (expresión que utilizó el patricio romano Varrón en el siglo I dC) que hace que nos refiramos a la misma institución siempre, con las variaciones que sean. Tal vez existe otra continuidad: la de los esclavizados al rebelarse contra su condicion, de diferentes maneras y en diferentes formas. Empecemos nuestro recorrido por la Alta y la Baja Edad Media, dejémonos guiar por las caravanas que cruzaban el Sahara, visitemos Al-Andalus o los reinos germánicos y crucemos el Mediterráneo acompañados de un mercader veneciano o genovés para conocer cómo fue la esclavitud en el Mundo Medieval.
La ambigua herencia imperial
Para el caso que nos ocupa, el del Mundo Medieval, hay que buscar los origenes de la esclavitud en el legado del mundo Romano. La Roma Republicana y la Roma Imperial, y Grecia antes que ella, fueron civilizaciones esclavistas, es decir, que no sólo contaban con esclavos, si no que además basaban su economía en el trabajo esclavo a gran escala. Por lo tanto, los romanos contaban con un corpus legal muy desarrollado en lo referente a la esclavitud, lo que les servía para tener esta institución bien reglada legalmente.
De hecho, además de las leyes escritas, del desarrollo tecnológico y del latín, los romanos dejaron a Europa como herencia esta institución singular, que hallamos bien presente en el momento en que las sociedades del Norte de Europa comienzan a emigrar y forman los reinos germánicos, a partir de los siglos III y IV de nuestra era. Para los romanos, los esclavos hacían todo tipo de tareas. Los encontramos en el campo, como mano de obra trabajando en las fincas rurales, aunque también los hallamos en tareas domésticas de ambos sexos, o como mecánicos o cocineros. Algunos fueron educadores o médicos. Por supuesto,muchos fueron esclavos o esclavas sexuales en las casas patricias. Incluso existía un grupo de esclavos especiales, la familia Caesaris, que formaban el personal de la Casa Imperial y se ocupaban de importantes tareas de gestión administrativa.
De epoca romana datan los horribles collares metálicos (como el que portaba Tony Curtis en el film Espartaco, de Stanley Kubrick) con la inscripción “T.M.Q.F.”, tene me quia fugio (deténme ya que soy un fugitivo), hecho que demuestra que ni siquiera entonces se sometían todos ellos, y probablemente ni siquiera una cantidad apreciable, a tan abominable régimen de posesión de la persona. En esta época los esclavos eran sobretodo prisioneros de las guerras del Imperio o gentes de la periferia europea, como eslavos, galos, hispanos, tracios y otros. Con la cristianización se prohibió que los cristianos lo fueran, aunque es probable que esta prohibición se desoyera a menudo.
El caso es que tanto en la Europa continental como en Bizancio la esclavitud perduró, si bien no resultó inmune a los cambios experimentados a raíz de la descomposición del Imperio y la llegada de los Pueblos del Norte (las famosas y mal llamadas “invasiones bárbaras”). Poco a poco, al desaparecer los grandes mercados y la escasez de mano de obra, la esclavitud fue desapareciendo, y los esclavos pasaron a ser siervos, trabajadores rurales cautivos, ligados a la tierra. Hemos llegado a los inicios de la Edad Media.
(to be continued)
Posted by africatalan